Garfield nació en la cocina de un restaurante italiano una noche del invierno de 1978, mientras afuera caia la nieve. Al nacer pesaba 2400 gramos (vaya gordiflon) y desde el principio mostró un enorme gusto por la comida italiana. El dueño del restaurante, ante la obligación de elegir entre Garfield y cerrar las puertas de su negocio por falta de pasta para cocinar, vendió el gato a una tienda de animales. Garfield pensó que ya estaba condenado a ser un vagabundo el resto de su vida, pero un buen día John Arbuckle(Bonachon) se cruzó en su camino. Y a partir de ese momento empezo a hacer de las suyas.

Tras este afortunado encuentro (para Garfield), la vida ya no fue lo mismo en casa de Jon Arbuckle, un soltero de lo mas aburrido y monótono. Pero la vida era demasiado tranquila para Garfield durmiendo y comiendo todo el día, y un par de meses mas tarde llego Lyman, un antiguo amigo de Jon acompañado de un perrito llamado Odie que arruino la estática y monótona existencia de Garfield.

La vida en casa de Jon, las interminable horas delante de la tele y las "charlas" con el solitario Jon acabaron por convertir a Garfield en un humano dentro de un traje de Gato hasta el punto de que adquirió todo tipo de hábitos mas propios de una persona que de un gato como: ver la tele hasta altas horas, convertirse en un adicto al café, andar sobre dos patas, no poder pasar sin su inseparable osito de peluche (Pooki) o aborrecer sobremanera los lunes.

Podría parecer en un principio que todos los aspectos que caracterizan a Garfield son negativos: vicios, vagancia extrema, gula ilimitada, amor a la monotonía y pasatiempos destructivos. Sin embargo, el solo se ha adaptado a la vida que su dueño le ha proporcionado y no hace sino disfrutar al máximo de ella convirtiendo todos estos aspectos negativos en sus hobbies preferidos enfrentándose a la vida con un tremendo cinismo.

 

 

 


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